"La buena conciencia es la mejor almohada para dormir." (Socrates)

viernes, 23 de junio de 2017

Señor, ayúdame a ser humilde



Desconéctame, Señor, de las cosas de mi vida que tanto amo....quiero que tu me ayudes a vivir en la humildad.

Aquí estoy, Señor, para darte ese tiempo de mi vida, que es muy poco, comparado con el tiempo que siempre tengo para trabajar, para distraerme y pasear. Es muy poco pero quiero que sea tuyo y que será el mejor de mi tiempo porque es para ti.

Dame paz, tranquilidad. Auséntame de todas mis preocupaciones, quedarme vacía de todos los problemas y dolores que llevo en mi alma, muchas veces causados por mi equivocado proceder, y entregarme de lleno a ti.

Desconéctame, Señor, de las cosas de mi vida que tanto amo.... quiero que tu me ayudes a encontrar esa "perla escondida" que es aprender a vivir en la humildad.

A veces pienso, al acercarme a ti, que es el único momento en que siento mi nada, mi pequeñez, porque cuando te dejo y me voy a mis ocupaciones me parece que piso firme, que hago bien las cosas, muchas de ellas, muy bien y casi sin darme cuenta reclamo aplausos, reclamo halagos y me olvido de ser humilde, de aceptar, aunque me duela, mis limitaciones, mis errores, mis faltas y defectos de carácter, que siempre trato de disimular para que no vean mi pequeñez y cuando llega el momento de pedir perdón... ¡cómo cuesta! Qué difícil es reconocer que nos equivocamos, qué juzgamos mal, que lastimamos y rogar que nos perdonen.

Ante ti, Señor, buscando alcanzar esa HUMILDAD, que tanta falta me hace, me atrevo a rezarte la hermosa:

ORACION POR LA HUMILDAD

Señor Jesús, manso y humilde.
Desde el polvo me sube y me domina esta sed de que todos me estimen, de que todos me quieran.
Mi corazón es soberbio. Dame la gracia de la humildad,mi Señor manso y humilde de corazón.

No puedo perdonar, el rencor me quema, las críticas me lastiman, los fracasos me hunden, las rivalidades me asustan.

No se de donde me vienen estos locos deseos de imponer mi voluntad, no ceder, sentirme más que otros... Hago lo que no quiero. Ten piedad, Señor, y dame la gracia de la humildad.

Dame la gracia de perdonar de corazón, la gracia de aceptar la crítica y aceptar cuando me corrijan. Dame la gracia, poder, con tranquilidad, criticarme a mi mismo.

La gracia de mantenerme sereno en los desprecios, olvidos e indiferencias de otros. Dame la gracia de sentirme verdaderamente feliz, cuando no figuro, no resalto ante los demás, con lo que digo, con lo que hago.

Ayúdame, Señor, a pensar menos en mi y abrir espacios en mi corazón para que los puedas ocupar Tu y mis hermanos.

En fin, mi Señor Jesucristo, dame la gracia de ir adquiriendo, poco a poco un corazón manso, humilde, paciente y bueno.

Cristo Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo. Asi sea.

(P. Ignacio Larrañaga)
Por: Ma Esther De Ariño



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jueves, 22 de junio de 2017

El Padrenuestro



Explicación de las partes del Padrenuestro

Uno de sus discípulos le pidió a Jesús que los enseñara a orar y Él lo hizo, enseñándoles la oración del Padrenuestro. Es así como Jesús nos regaló esta oración siendo la oración cristiana fundamental, la que todos nos sabemos, grandes y chicos, la que rezamos en la casa, en el colegio, en la Misa. A esta oración también se le llama “Oración del Señor” porque nos la dejó Cristo y en esta oración pedimos las cosas en el orden que nos convienen. Dios sabe que es lo mejor para nosotros. A través del Padrenuestro vamos a hablar con nuestro Padre Dios. Se trata de vivir las palabras de esta oración, no solo de repetirlas sin fijarnos en lo que estamos diciendo. El Padrenuestro está formado por un saludo y siete peticiones.

Saludo

PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN E L CIELO. Con esta pequeña frase nos ponemos en presencia de Dios para adorarle, amarle y bendecirle.

¡PADRE! : Al decirle Padre, nosotros nos reconocemos como hijos suyos y tenemos el deseo y el compromiso de portarnos como hijos de Dios, tratar de parecernos a Él. Confiamos en Dios porque es nuestro Padre.

PADRE “NUESTRO”: Al decir Padre Nuestro reconocemos todas las promesas de amor de Dios hacia nosotros. Dios ha querido ser nuestro Padre y Él es un Padre bueno, fiel y que nos ama muchísimo. “Padre Nuestro” porque es mío, de Jesús y de todos los cristianos.

“QUE ESTÁS EN EL CIELO”: El cielo no es un lugar sino una manera de estar. Dios está en los corazones que confían y creen en Él. Dios puede habitar en nosotros si se lo permitimos. Dios no está fuera del mundo, sino que su presencia abarca más allá de todo lo que podemos ver y tocar.

Las siete peticiones

Después de ponernos en presencia de Dios, desde nuestro corazón diremos siete peticiones, siete bendiciones. Las tres primeras son para dar gloria al Padre, son los deseos de un hijo que ama a su Padre sobre todas las cosas. Las cuatro últimas le pedimos su ayuda, su gracia.

1.SANTIFICADO SEA TU NOMBRE: Con esto decimos que Dios sea alabado, santificado en cada nación, en cada hombre. Depende de nuestra vida y de nuestra oración que su nombre sea santificado o no. Pedimos que sea santificado por nosotros que estamos en Él, pero también por los otros a los que todavía no les llega la gracia de Dios. Expresamos a Dios nuestro deseo de que todos los hombres lo conozcan y le estén agradecidos por su amor.
Expresamos nuestro deseo de que el nombre de Dios sea pronunicado por todos los hombres de una manera santa, para bendecirlo y no para blasfemar contra él. Nos comprometemos a bendecir el nombre de Dios con nuestra propia vida.

2.VENGA A NOSOTROS TU REINO: Al hablar del Reino de Dios, nos referimos a hacerlo presente en nuestra vida de todos los días, a tener a Cristo en nosotros para darlo a los demás y así hacer crecer su Reino; y también nos referimos a que esperamos a que Cristo regrese y sea la venida final del Reino de Dios.
Cristo vino a la Tierra por primera vez como hombre y nació humildemente en un establo. En el fin del mundo, cuando llegue la Resurrección de los muertos y el juicio final, Cristo volverá a venir a la Tierra, pero esta vez como Rey y desde ese momento reinará para siempre sobre todos los hombres. Se trata de ayudar en la Evangelización y conversión de todos los hombres. Hacer apostolado para que todos los hombres lo conozcan, lo amen.
Pedimos el crecimiento del Reino de Dios en nuestras vidas, el retorno de Cristo y la venida final su Reino.

3.HÁGASE TU VOLUNTAD EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO: La voluntad de Dios, lo que quiere Dios para nosotros es nuestra salvación, es que lleguemos a estar con Él.
Le pedimos que nuestra voluntad se una a la suya para que en nuestra vida tratemos de salvar a los hombres. Que en la tierra el error sea desterrado, que reine la verdad, que el vicio sea destruido y que florezcan las virtudes.

4.DANOS HOY NUESTRO PAN DE CADA DÍA: Al decir “danos” nos estamos dirigiendo a nuestro Padre con toda la confianza con la que se dirige un hijo a un padre.
Al decir “nuestro pan” nos referimos tanto al pan de comida para satisfacer nuestras ncesidades materiales como al pan del alma para satisfacer nuestras necesidades espirituales. En el mundo hay hambre de estos dos tipos, por lo que nosotros podemos ayudar a nuestros hermanos necesitados.

5. PERDONA NUESTRAS OFENSAS COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN.
PERDONA NUESTRAS OFENSAS: Los hombres pecamos y nos alejamos de Dios, por eso necesitamos pedirle perdón cuando lo ofendemos. Para poder recibir el amor de Dios necesitamos un corazón limpio y puro, no un corazón duro que no perdone los demás.
COMO TAMBIÉN NOSOTROS PERDONAMOS A LOS QUE NOS OFENDEN: Este perdón debe nacer del fondo del corazón. Para esto necesitamos de la ayuda del Espíritu Santo y recordar que el amor es más fuerte que el pecado.

6. NO NOS DEJES CAER EN TENTACIÓN
El pecado es el fruto de consentir la tentación, de decir sí a las invitaciones que nos hace el demonio para obrar mal. Le pedimos que no nos deje tomar el camino que conduce hacia el pecado, hacia el mal. El Espíritu Santo nos ayuda a decir no a la tentación. Hay que orar mucho para no caer en tentación.

7. Y LÍBRANOS DEL MAL
El mal es Satanás, el ángel rebelde. La pedimos a Dios que nos guarde de las astucias del demonio. Pedimos por los males presentes, pasados y futuros. Pedimos estar en paz y en gracia para la venida de Cristo.

AMÉN: Así sea.

Como te das cuenta, al rezar el Padrenuestro, le pides mucha ayuda a Dios que seguramente Él te va a dar y al mismo tiempo te comprometes a vivir como hijo de Dios.
Por: Catholic.net


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viernes, 2 de junio de 2017

CERRADO HASTA NUEVO AVISO





No obstante, entrare todos los días, en Facebook,  para visitar  los grupos que administro:
  • ·        SANTIFICANDO LA VIDA ORDINARIA MEDIANTE EL APOSTOLADO.
  • ·        SEMBRADORES DE PAZ Y DE ALEGRÍA.
  • ·        MI MEJOR MÚSICA.
  • ·        BADAJOZ, MI BONITA CIUDAD Y SUS PUEBLOS.
  • ·        COSAS DE MI EXTREMADURA.
Aun cuando puedo decir: En todos estos grupos, hay otros inmejorables Administradores, lo que hará que sigan funcionando como hasta ahora. Quiero dedicar mi tiempo a otros blogs, que por falta de tiempo los tengo algo abandonados.
Disculpen las molestias y un millón de gracias.

UN MILLON DE GRACIAS AMIGOS


jueves, 1 de junio de 2017

Jesús reza siempre por nosotros


Papa Francisco en Santa Marta 28 de octubre 2016
El Papa habló de Jesús como la piedra angular de la comunidad cristiana que reza siempre por todas las personas.
 
PAPA FRANCISCO:
"¡Eso que le dice a Pedro, te lo dice a ti, y a ti, y a ti, a mí, y a todos: ‘Yo he rezado por ti, yo rezo por ti, yo ahora estoy rezando por ti’, y cuando viene al altar, Él viene a interceder, a rezar por nosotros. Como en la cruz. Y esto nos da una gran seguridad.”.

El Papa concluyó su homilía destacando lo importante que es confiar en que Jesús está siempre intercediendo por nosotros y acompañándonos. 

RESUMEN DE LA HOMILÍA DEL PAPA

"La piedra angular, partiendo de San Pablo es el mismo Jesús. Sin Jesús no hay Iglesia”.

"Jesús se fue al monte a rezar y pasó toda la noche orando a Dios’. Y después viene todo lo demás: la gente, la elección de los discípulos, las curaciones, la liberación de los demonios… La piedra angular es Jesús, sí: pero Jesús que reza. Jesús reza. Ha orado y sigue orando por la Iglesia. La piedra angular de la Iglesia es el Señor ante el Padre, que intercede por nosotros, que reza por nosotros. Nosotros le rezamos a Él, pero el fundamento es Él que reza por nosotros”. 

 "Jesús siempre ha rezado por los suyos, incluso en la Última Cena. Jesús antes de hacer algún milagro, reza. Pensemos en la resurrección de Lázaro: reza al Padre”. 

"En el Monte de los Olivos Jesús reza; en la cruz, termina rezando: su vida terminó en oración. Y ésta es nuestra seguridad, éste es nuestro fundamento, ésta es nuestra piedra angular: ¡Jesús que reza por nosotros! ¡Jesús reza por mí! Y cada uno de nosotros puede decir esto: estoy seguro, estoy segura, de que Jesús reza por mí; está delante del Padre y me nombra. Ésta es la piedra angular de la Iglesia: Jesús en oración”. 

"Pensemos en aquel pasaje – dijo el Papa al concluir – antes de la Pasión, cuando Jesús se dirige a Pedro, con aquella advertencia”.

 "Pedro… Satanás ha obtenido el permiso de zarandearlos como el trigo. Pero "yo he rogado por ti, para que no te falte la fe”:

"¡Eso que le dice a Pedro, te lo dice a ti, y a ti, y a ti, a mí, y a todos: ‘Yo he rezado por ti, yo rezo por ti, yo ahora estoy rezando por ti’, y cuando viene al altar, Él viene a interceder, a rezar por nosotros. Como en la cruz. Y esto nos da una gran seguridad. Yo pertenezco a esta comunidad, firme, porque tiene como piedra angular a Jesús, Jesús que reza por mí, que reza por nosotros. Hoy nos hará bien pensar en la Iglesia; reflexionar sobre este misterio de la Iglesia. Somos todos como una construcción, pero el fundamento es Jesús, es Jesús quien reza por nosotros. Es Jesús el que reza por mí”.
Por: Rome Reports | Fuente: Radio Vaticana


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miércoles, 31 de mayo de 2017

Desafíos que enfrenta hoy la Familia



Es hora de respetar a la familia como una institución natural y dejar a un lado los criterios modernos que deforman totalmente el verdadero significado de ella.

Podemos decir que nosotros como cristianos católicos tenemos la mayor dignidad del ser humano que es el ser hijos de Dios. Hoy en día se ha desvirtuado el verdadero concepto de la familia, debido a la ausencia de la moral que es la orientación de la conducta humana en relación con Dios. El hombre se va perfeccionando mediante sus actos, y como tal está llamado a buscar espontáneamente a Dios, a profundizar y entender que no está aquí por una explosión o evolución sino por el amor divino de un ser supremo y omnipotente que es su creador.

Como todos sabemos, en la familia es donde se fundamentan estos principios de la doctrina cristiana que hoy en día están totalmente debilitados y han dado paso a que puedan filtrarse diferentes conceptos, pensamientos e ideologías que afectan totalmente la seguridad y bienestar de la familia natural.

Dentro de los retos y desafíos que la familia enfrenta actualmente debido a un “modernismo” mal entendido, están el secularismo que es la tendencia a sacar a Dios de la humanidad y poner en discusión o votación los preceptos y dogmas divinos; Esto implica a que el hombre de rienda suelta a sus deseos, pensamientos, “derechos y pasiones desordenadas que lo convierten en un ser egoísta e individualista que piensa solo en complacerse y en buscar una felicidad inmanente y momentánea mas no trascendente.


Otros de los retos que debilita la integridad de la familia es el materialismo, donde el hombre busca autosatisfacerse de las cosas del mundo, aferrándose a acumular bienes propios que en su mayor parte los promueven los medios de comunicación y la publicidad mercantilistas, rechazando muchos valores como compartir y ser generoso con las personas que necesitan. Esto conlleva a que los padres desarrollen en sus hijos un hedonismo al ofrecerles y darles todo lo que deseen y de esta forma evitar conflictos que les pueda afectar a su vida cómoda, enseñándoles a  obtener las cosas fácilmente y sin ningún sacrificio.

Todos estos antivalores son los que atraen al mundo pensamientos equívocos como la ideología de género que no es mas que una dictadura del relativismo (todo depende de…), transformando la libertad que Dios nos dio al habernos creado hombres y mujeres física, intelectual y mentalmente en un libertinaje total, tratando de legalizar las tendencias o deseos de cada persona.

Vivimos en una confusión terrible donde por “derecho” podemos decidir lo que queremos ser, destituyendo a Dios y colocándonos en su lugar, y no tomamos en cuenta que no solamente somos materia, sino espíritu; que no somos algo como lo expresa la palabra GÉNERO que se utiliza para identificar una cosa por ejemplo, una mesa (genero femenino) ó un lápiz (género masculino), si no que somos alguien con valores capaces de aplicar estos dones maravillosos que Dios nos dio como es la inteligencia y voluntad, libres para amar y elegir lo que verdaderamente va a llevarnos hacia una verdadera felicidad.

Otra de las filosofías modernas que ponen en peligro a la familia es el feminismo, donde promueven la igualdad entre hombres y mujeres poniendo en conflicto la diferencia sexual mas obvia entre ellos como es la maternidad. Priorizando su derecho al trabajo y progreso económico antes que desempeñar su rol de madre.

Otro de los puntos del feminismo es el derecho que creen tener al destruir una vida como es el aborto, la “planificación familiar”, a tal punto que consideran a esa vida como un estorbo para su desarrollo social o económico. Es necesario comprender que Dios creó al hombre y mujer con cualidades y dones distintos. La mujer se destaca por su ternura y fragilidad al ser madre y el hombre la cabeza del hogar. Estos dos términos al ser bien entendidos son una complementación al momento de contraer el sacramento del matrimonio.

Dios es un caballero al darnos libre albedrío, pero en nosotros está si queremos seguir el camino del bien o del mal. Él nos dio la capacidad de tejer nuestro propio futuro al elegir la persona con la que formaremos una familia donde los principios y valores serán la base fundamental en la formación de los hijos. El amor de Dios a los padres se verá reflejado en los hijos.

Es hora de respetar a la familia como una institución natural y dejar a un lado los criterios modernos que deforman totalmente el verdadero significado de ella.
Por: Konye Maldonado | Fuente: Capsulas de Verdad



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